miércoles, 18 de febrero de 2009

Un fantasma recorre el mundo… el fantasma del comunismo ( jajajaja)


Un fantasma recorre el mundo… el fantasma del comunismo. Con esta advertencia aborda el capital de Marx y Hegel y pareciera que el mundo la sepultó… aunque no del todo, porque existen pequeños puntos en el planeta encargados de revivirla y emplearla, no como advertencia; sino como certero entretenimiento político.


La imagen es la siguiente:
Carlos Vera y Jorge Ortiz, todas las mañanas de su vida, después de la dosis de pharmaton y dulcamara, repiten en el espejo de su camerino el mantra: “Hay un fantasma que recorre el Ecuador…”
Pero su mantra es un popurrí de marketing con promesa de ética periodística: “prometemos asustar a la clase media televidente de ecuavisa y teleamazonas”
Con esta práctica periodística entretenida ciertas élites se sienten asustadas, asustan a la minoría mayoritaria; para mermar el susto colectivo el Estado aplica políticas de corte springfieldianas y tenemos una catarsis PAIS.


(Notan la similitud impactante entre el Alcalde Diamante de ciudad Springfield y Jaime Nebot???9


Retomando:


Los medios de comunicación son empresas privadas aquí o en cualquier parte de el universo (también del Pasquín), entonces entendemos que ahí no radica el problema. El asunto primordial con la comunicación y los medios masivos se debe a la privatización de lo público y la publicación de lo privado: Parcializar el análisis y fomentar el estigma de sectores sociales; mientras se socializa, a modo de programación, intereses de élites.


A qué le tiene miedo la derecha ecuatoriana? A qué le teme la izquierda?


Estamos en el tiempo del pastiche, de la frankensteinización de la cultura: tanto alarde de postura radical y ejecución política adolescente.


A qué le temen ambos bandos. Será que la sentencia marxista solo sirvió para instalarnos una especie de Cuco político, el cual es aplicado y utilizado para estremecer a una sociedad, que histérica e histriónica aguarda por las campañas presidenciales para tener participación política.
Algo así como una misa comunal en la cual participamos los ecuatorianos, un rito bien dispuesto en donde ningún elemento falta (no por lo menos desde hace algunos años) Alvarito y su mujer (vale decir, reina del desinfectante para manos), Lucio y su paranoia heredada de la milicia y un maltrecho triunvirato que bien podría ser el inicio de un vallenato; en esta ocasión la derecha reciclándose en una suerte de Frankeintein que apunta hacia los gobiernos seccionales ( si, nos referimos a los guerreros de madera)


Mientras los movimientos sociales y algunos sectores continúan una lucha diaria y asumen la consecuencia de la voluntad, vemos como nos convertimos en el clásico del Astillero. Acá no hay no hay palabra, solo hincha ideológico y los procesos se equiparan a ver cómo y quién ingresa más bengala.


La ausencia de figuras políticas en nuestro país, tiene que ver con la falta de política en la sociedad. Es decir, la política está posicionada como una forma de hacer Estado, que poco-nada tiene que ver con los habitantes de un país.


Esta frivolidad se ampara en prácticas como el populismo y se refuerza en una prensa parcializada que se dedicada a la construcción de una visión de país que solo alberga estereotipos.
Y bla,
bla,
bla


Sabemos que no dibujamos tan bien, pero igual esperamos el tiempo de campaña, para hacer comunicación. Esperamos gloriosas vallas y harta pancarta.
Nos vemos en killcity

PATACALIENTE

también en facebook

















1 comentario:

davidhueso dijo...

que bueno leer cosas q uno piensa...
sigue escribiendo..
att.
yo david pimentel alias hueso